¿QUIEN ES JUAN CARLOS CAMPOS CASABON?


Me gustaría contarles brevemente quien es Juan Carlos , en primer lugar decirles que es un buen amigo que  nos ha animado  con el blog desde el principio.

Ha sido vocal de la Sociedad Micologica Madrileña durante muchos años y ha recorrido  toda España con sus conferencia sobre algunos géneros micologicos muy conocidos y sobre todo en su gran especialidad el genero “Lactarius”

Es también miembro de diversas organizaciones nacionales e internacionales de micologia, escritor de artículos muy diversos e interesantes sobre setas y junto con Alberto Arregui autor del libro  ” La Guïa de Setas de Guadalajara”.

Es pues un autentico micologo (no como yo y otros muchos). He pasado muchas horas en el campo con él y su familia  y me ha dado su animo, especialmente después de algun suceso desgraciado, estando siempre agradecido de su amistad .

Espero que les guste su primer escrito en nuestro humilde blog.


Kenneth

Historias de un micologo en acción



Esta es una anécdota que siempre suelo contar en casi todas mis charlas y que, como dicen en muchas películas, está basada en un hecho real.

Sucedió como sigue: llegaba yo un lunes de octubre de hace unos años a la reunión que tenemos en la Sociedad Micológica de Madrid durante el otoño para identificar y explicar las setas recolectadas por los compañeros durante el fin de semana.

Después de aparcar frente a la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense, en una de cuyas aulas nos juntamos, al entrar en el hall, observé que dos compañeros de la SMM discutían más o menos acaloradamente.

El motivo de su discusión no era otro que una seta de color verdoso, que uno de ellos enarbolaba en la mano. ¡¡¡Es una Russula heterophylla!!!, casi gritaba uno de ellos, ¡¡no, es una cyanoxantha!! le increpaba el otro.

Al principio no reparé mucho en la seta objeto de la polémica, pero según me iba acercando a ellos, e iba entrando el hongo en mi campo de visión, ¡¡se me empezaron a poner los pelos (los pocos que me quedan) como “escarpias”!!, al darme cuenta que la famosa seta sobre la que disentían mis compañeros, no era ni heterophylla, ni cyanoxantha, ni siquiera virescens, ¡¡era la mortal Amanita phalloides!!.

Rápidamente me acerqué para sacarles de su error, no fuera que tuvieran intención de comérsela, al ser las Russulas objeto de la controversia,  comestibles.

¿Cuál había sido el fallo de los compañeros para cometer tan craso error?. Pues uno que cometen muchos aficionados a la micologia, cual es cortar las setas. En este caso, cortaron la Amanita phalloides por la parte alta del pie, con lo cual, eliminaron dos de los caracteres importantes que hubieran permitido diferenciarla claramente de las Russulas: la volva y el anillo.

Y ahora viene la moraleja de esta historia ¡¡NUNCA SE DEBEN CORTAR LAS SETAS!! , sobre todo si no las conocemos y las vamos a llevar para identificarlas nosotros o a que las vean expertos de alguna sociedad micológica.

Arrancándolas con cuidado, no se hace daño al micelio subterraneo del que se ha formado el cuerpo fructífero. Para entenderlo mejor, siempre ponemos el ejemplo de la manzana madura que cogemos del árbol sin causarle a este ningún daño, pues igual con las setas, siendo el cuerpo fructífero la manzana y el micelio, el árbol.

 

Juan Carlos Campos

UNA DECISION POCO MEDITADA


La temporada de setas de primavera toca a su fin y el gusanillo me aprieta a salir al campo a pesar de mi tozuda lesión en un pie que me tiene, desde hace meses, en dique seco.
Juan y Ken siempre están dispuestos y nos pusimos de acuerdo para salir el pasado jueves día 13/06/2013. Comenzamos hablando de una excursión por Asturias en busca de la seta del verano, elrebozuelo (Cantharelluscibarius).El buen tiempo no acaba de llegar y–ya se sabe- por mucho madrugar no amanece más temprano. “Quizá nos estemos adelantando a la temporada”–comenzamos a pensar. Por otra parte, bien podíamos enderezar el presumible mal resultado de la excursión dando con las últimas corras de setas de primavera. Esto nos convenció.
El jueves amaneció lloviendo. Vuelta a las dudas sobre nuestro destino más apropiado y en seguida surgió la idea de León. La elección preferida es La Mata.Pero mejor no ir. Nuestro coche es muy bajo y los golpes en los bajos y alguna avería eran de esperar.

El coche rodando y sin terminar de decidirnos, pero ya estábamos encaminados hacia León.Decidido. Solución fácil, a Camposagrado.  Como siempre ocurre cuando las decisiones son de compromiso, enseguida aparecen los peros. Seguro que encontraríamos el Boletuspinicola pero no en muy buenas condiciones. Teníamos referencias de que se estaban recolectando,casi todos,picados. Y claro, a medida que avanza la temporada el problema se agrava.

Ya cerca de destino vuelven las dudas. Mejor que coger boletos picados será dirigirnos hacia el Oeste de la Magdalena en busca de los robledales. Allí tendríamos probabilidades de encontrar cantarelas (rebozuelos, es difícil que aparezcan picados) y también el boleto reticulado de verano (Boletusaestivalis) además delB. pinicola.
Dicho y hecho. En la última curva giro a la izquierda a coger la carretera que bordea el embalse de Omañas. Cerca de Andrados, vemos los primeros robles melojos. Un lugar estupendo para hacernos con las primeras setas pero que encontramos muy seco, al igual que los numerosos bosques de melojos que bordean esta ruta.

Más adelante nos detuvimos en un robledal muy accesible desde la carretera. Nos adentramos en él y enseguida conseguimos las primeras setas. Unos pocos pinicolas con buen tamaño en excelentes condiciones y otros de gran porte, preciosos a la vistaaunque blandos, pasados. Cantarelas no vimos ni una y tampoco boletos de verano pero estábamos muy animados con aquel inicio.Más aún pensando en las expectativas que nos deparaba el enorme pinar al que daba paso el pequeño bosque de robles ya recorrido.

Un pinar enorme y sin setas. A su favor que se anda con suma facilidad. Es llano como la palma de la mano y húmedo. Recorrimos varias parcelas y nada. Para ser exactos, salimos de allí con otro pinicola que se alzaba firme, vistoso y solitario.
Convencidos de que se repetiría el éxito inicial nos dirigimos, carretera adelante, en busca de nuevos bosques y llegamos a las proximidades de Villarmeriel. Allí se entremezclaban robles y castaños con pinos. Preferimos los robles y acertamos. Conseguimos unos cuantos pinícolas, rúsulas y rubescens excelentes.Rebozuelos ninguno.

El buen estado de los ejemplares recolectados no dejaba de extrañarnos.Nos movíamos envueltos en una miríada de insectos voladores de todo tipo, moscas, mosquitos y otros que desconozco completamente que podían ser. No recuerdo picores sino fastidio por su proximidad y contacto que, ni con el repelente que nos aplicamos ni blandiendo nuestrasgorras conseguíamos evitar. Que aquellas setas, que estaban bien desarrolladas, resistieran el ataque incesante de tantos vecinos voraces, parece un milagro.
Desconozco si la recolección de setas es uno de los remedios de cura que se recomiendan a quienes padecen de inapetencia,si no lo es debería serlo. Tanto caminar, agacharse, levantarsey que la hora de almorzar había llegado, nos dejó hambrientos.

Contentos por lo conseguido nos dedicamos a buscar, por aquellos contornos, el restaurante del que Juan y Ken tienen buen recuerdo desde hace tiempo. Convencidos de que ya no lo localizaríamos, nos detuvimos en el aparcamiento de una casona con buena pinta en Quintana del Castillo. Casa Magada ponía a la entrada. Otro rótulo nos llamó la atención:arrocería.
Es un edificio de estilo rústico, bien acondicionado, en el que Domingo y su familia sirven sabrosos platos de la zona y de su tierra, Alicante, de ahí lo de arrocería. Con muy buena idea, a estos platos tradicionales añaden otros a base de setas de temporada que Fran –su yerno- se encarga de recolectar y de presentar a los comensales para que aprecien el producto que degustan. Todo esto, unido a sus precios módicos, nos sentó de maravilla.
Tuvimos ocasión de completar la comida con una amena sobremesa en la que Fran nos puso en antecedentes de sus ideas para Internet. No hablaré hoy de recetas pues el propio Fran se ofreció a escribir al blog y presentar alguna de sus recetas, preparadas con esmero por su mujer Naiara y su suegra Rosario. Es posible que se me haya adelantado pues no voy muy ligero a la hora de contar nuestras andanzas.

Durante la sobremesa hablamos también de las setas de la zona y entonces, caímos en la cuenta del porqué de los malos resultados obtenidos en cuanto a los rebozuelos. En determinado momento de la conversación Fran nos contó que aquellas tierras son bastante ácidas por lo que escasean por allí las tan buscadas setas de San Jorge. Y por la misma razón, no se encuentran cantarelas. Los boletos comestibles, amanitas rubescens, russulasvirescens y otras setas excelentes se prodigan en cortos periodos de tiempo varias veces durante la temporada.Llegas un día y no coges nada y en otra ocasión haces el día. Supongo - y lo dejo en el aire a la opinión de mejores conocedores que yo- que se deberá a los cambios meteorológicos rápidos propios de la zona. Chaparrones seguidos de sol ardiente, días calurosos, noches  frías, ambiente seco… no favorecen la aparición continua de setas.
Después de dejar Casa Amagada tuvimos tiempo y ganas, de adentrarnos en un prometedor robledal  con más figura que hechos.La verdad es que nos encontrábamos bastante ligeros para ser después de comer.Pasamos a un pinar que hacía pensar en el monte ideal y conseguimos algunos pinicolas que tuvimos que recortar para eliminar las partes picadas.
A esa hora el sol calcinaba cuanto tocaba y no era plan de seguir haciendo gimnasia. No teníamos una gran cosecha pero suficiente para sentirnos satisfechos. Nos tomamos un corto descanso sentados a la vera del bosque disfrutando de su saludable ambiente y del relajante panorama que desde allí se divisaba. Siguió el regreso,unapausa en ruta y hasta Gijón con un final de tarde asturiano fresquito y con orbayu.
Espero que para completar esta agradable excursión Fran nos sorprenda con una receta sabrosa y al alcance de todos.

Un cordial saludo y hasta la próxima.

Manuel.


 





 

Casa Amagada

Casa Amagada, hotel rural - restaurante/cafetería está en La Cepeda, en Quintana del Castillo, un tranquilo pueblo a 25km de Astorga y al lado de embalse Villameca con zona de baño. Especialidad en arroces levantinos tradicionales, todos por encargo

Somos un hotel rural con restaurante, con guía micológico

Tfno.- 987 60 70 39

http://www.casamagada.com

Intoxicacion


Noticia de intoxicación en Andorra

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SUMMER IS COMING IN-JUNE 2013


We've been spending the last 2 weeks going down to Leon province,mainly for Boletus Pinicolas,but we've given up at long last due to the fact that more than 90 per cent are full of bugs!
Where we've been,you can find on google map-San feliz de las lavanderas(Leon), Campo Sagrado(Leon) and varios forests around La Vecilla de Curueño(Leon). Now we'll back mushrooming in Asturias,not so many klms to travel and the food is even better!
So,foraging in oaks,chestnuts,birch,beech and pastures. Prime objective is Cantharellus Cibarius (Chanterelle), then, Amanita Rubescens and we mustn't forget the Fairy Ring Marasmius, plentiful in early summer.
And in the kitchen? Well first,Chanterelle liqueur,from my great-aunt's recipe, perhaps a chanterelle pizza for the youngsters and also some caramelled mushrooms and who knows what else!
Let me know if you would like any of these recipes and i'll be pleased to put them on the blog.

LA SUERTE EXISTE PERO HAY QUE BUSCARLA


Ya se acerca a su fin la temporada de setas de primavera y sigo en dique seco. Mi dichosa fascitis no termina de abrirme la puerta de salida a las excursiones en busca de setas y de buena comida casera en sitios agradables.

Pero, como solemos decir, esto es lo que hay. No por eso, claro está, mis compañeros habituales de excursiones, Ken y Juan, dejan de hacer su salida semanal ni de contarme con entusiasmo, de pe a pa, sus andanzas. Así que yo las revivo casi como propias y me dan pie para contarlas aquí para mi satisfacción y de quien guste leerlas.

Este fin de semana pasado (26/5/13) Ken y Juan, decidieron dirigirse al occidente de Asturias tratando de encontrar las primeras setas de inicios del verano. Observando prados y camperas llegaron al área de recreo de la capilla de San Roque en Tineo en donde hicieron una parada para entonar el cuerpo con un café calentito y echar un vistazo.

La humedad del prado hacía pensar que aparecerían algunos ejemplares, pero no fue así. En este lugar no es raro encontrar setas curiosas, sin embargo, en esta ocasión no encontraron ni siquiera una rússula. Parece ser que la temperatura no acompaña todavía a la humedad y las setas se resisten a salir.

Obedeciendo al dicho de que “si ni russulas ves, dirígete a otro lugar” subieron al área recreativa de la Casa del Puerto y sus alrededores. Tampoco había nada por allí. “Sólo cuando ya pensábamos en regresar, localizamos en una zona muy húmeda un corro de la Mitrula paludosa (seta de los pantanos)” -me cuentan con la emoción de alguien a quien se le alegró el día. Se trata de una seta de no más de 6 cm de alto que es muy difícil de encontrar, aunque cuando aparece lo hace en grupos numerosos. Está en peligro de extinción por la continua desaparición de humedales y pantanos que son su hábitat preferente.

Después de mirar y remirar su hallazgo para cerciorarse de su identificación, regresaron al área de recreo de San Roque para comer en la Casina. Quedaron encantados, degustaron tapas riquísimas de cecina y queso y el plato estrella de la casa repollo relleno, rico rico de verdad. El plato del día excelente y todo ello a un precio muy moderado.

Después de la sobremesa, un paseo por el prau del área para bajar la comida y seguidamente en camino hacia Salas. En este trayecto recolectaron unas cuantas Amanita vinosa (Amanita rubescens), russulas y otra grata sorpresa que les sirvió de tema de conversación por lo inesperado del hallazgo tan a principio de temporada, “cuatro” -como me dicen- preciosos rebozuelos (Cantharellus cibarius). Animados, no por la cantidad de ejemplares cogida pero sí por su interés, siguen ya a Gijón.

Aprovechan que los días son largos para venir parando en lugares que conocen bien, ya visitados en otras excursiones. Como no hay 2 sin 3 encontraron otros pocos rebozuelos que les alegraron la vista. Pero la cosa no acabó ahí. De regreso al coche se toparon con un corro de la apreciada y muy buscada seta de primavera (Calocybe gambosa).

No hace falta decir con qué alegría las cogieron. Sí diré que el éxito da alas. Así que olvidándose de las horas que llevaban dando vueltas por el monte, aún tuvieron tiempo para desviarse a casa de unos familiares que Ken, siempre tan atento y cumplidor, deseaba visitar.

Ya en Gijón, hicieron el reparto de su cosecha. Dos o tres raciones para cada uno. Suficientes para prepararse una sabrosa cena como ellos saben hacer. Amigos, ejercicio al aire libre, diversión, satisfacción y orgullo por algunas setas interesantes que degustar y de las que hablar. Lo habitual entre los aficionados asturianos. También, de vez en cuando, hay suerte en calidad y cantidad. Nada que ver con lo que se espera obtener en los cotos castellanos ni en los que tanto se habla ahora para Asturias.

Amigos seguidores de micogastronomiaasturiana un cordial saludo a todos y hasta una próxima oportunidad.

Manuel.
 
 
 
 
Mitrula paludosa (Juan Gonzalez)